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Impactar el evaluador para conseguir un 'SME Instrument'

Tres biotecnológicas comparten su experiencia en 'Lessons Learned' y dan consejos para obtener ayudas de uno de los programas estrella de Horizonte 2020

06.03.2017

¿Cómo pueden hacerlo las empresas catalanas para obtener más ayudas del SME Instrument de la Comisión Europea? La primera Lessons Learned de 2017, organizada por Biocat y CataloniaBio el día 21 de febrero en el Parc Científic de Barcelona (PCB), ha tenido como objetivo compartir éxitos y fracasos a la hora de participar en uno de los programas estrella de Horizonte 2020 que dispone de un fondo de 3.000 millones de euros hasta el año 2020.

El SME Instrument subvenciona proyectos de innovación que tengan un alto potencial para el crecimiento, desarrollo e internacionalización de las pymes. Desde 2014 hasta febrero de 2017, ha subvencionado 117 proyectos en Cataluña, de los cuales un 20% son del sector de la salud y la tecnología. Del total de proyectos, 88 han obtenido la ayuda económica en la fase 1 (50.000 euros) y 29 en la fase 2 (puede subvencionar un 70% del importe necesario para hacer realidad el proyecto, de 1 a 5 millones de euros).

"El SME Instrument nació en 2014 cuando se detectó que en la Unión Europea no había fondos públicos ni capital privado para llevar los proyectos en estadio TRL hacia adelante" ha explicado David Rovirosa, Head of International R&D and Innovation de ACCIÓ que ha moderado la jornada. Aparte de la subvención, las empresas seleccionadas también reciben un sello de calidad y apoyo para participar en ferias internacionales y foros de inversión.

 

Tres experiencias de biotecnológicas catalanas

Inbiomotion es una spin-off que nació con el objetivo de conseguir que un biomarcador encontrado en el laboratorio del IRB Barcelona pudiera llegar a la fase clínica. Este biomarcador sirve para detectar si un paciente de cáncer de mama puede llegar a desarrollar una metástasis. Como ha explicado Roger Gomis, director no-ejecutivo de la empresa, "valoramos muy positivamente el SME Instrument por la cantidad de dinero que ofrece en el ámbito de biotecnología", y como creían en su proyecto se presentaron directamente a la fase 2. Desgraciadamente, a pesar de conseguir la posición 9 de 100, sólo 7 de los proyectos fueron financiados.

Según Gomis "nos faltaban estudios de mercado para acotar el nicho, entre otros aspectos". Por este motivo, recurrieron a una consultoría, revisaron toda la información y dieron un paso atrás presentándose a la fase 1, que obtuvieron. Actualmente, están pendientes de saber si serán seleccionados para la fase 2.

El fundador de Inbiomotion ha recomendado que "para presentarse no basta con la base científica, que se da por hecha, sino que es necesaria una base que demuestre que el proyecto es incuestionable". También es importante poder demostrar que se tienen contactos en la industria biotecnológica o farmacéutica dispuestos a ser socios y presentar informes, entrevistas y estadísticas que constaten que el cambio que se propone puede ser una realidad.

Otra experiencia interesante es la de ZeClinics, creada en 2013 en el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona (PRBB) para ofrecer el pez cebra tropical como alternativa a los ratones para la investigación biomédica. ZeClinics se presentó directamente a la fase 2 del SME Instrument y fue seleccionada con una ayuda de 1,87 millones de euros para el proyecto ZeCardio®, que sirve para evaluar los efectos cardiovasculares de los fármacos mediante un software de análisis propio. Pero, ¿cuál fue su estrategia? En primer lugar contactaron con una consultoría. "A pesar de que el emprendedor conoce muy bien el proyecto, el ojo de un consultor que conoce Horizonte 2020 es fundamental", ha remarcado el CEO de la compañía, Davide d'Amico. "Hay que impactar el evaluador con poco tiempo. Por eso destacamos la parte científica, vendimos bien el concepto y demostramos que era fiable y que podía tener éxito", ha explicado.

El CEO de ZeClinics también considera imprescindible demostrar que la empresa quiere crecer de manera exponencial, presentar un proyecto realmente innovador y demostrar que tendrá un impacto social y solucionará un problema que afecta a las personas.

Sense4care, un centro especializado en el análisis del movimiento humano situado en Vilanova y la Geltrú, se ha presentado en tres ocasiones en la fase 1 y la fase 2 del SME Instrument. Finalmente, han obtenido las dos ayudas. Lo que ha recomendado el CEO de la empresa, J. Manuel Moreno, a los asistentes de la Lessons Learned ha sido "paciencia y perseverancia".

Sense4care presentó un sistema que permite detectar y evaluar los diferentes síntomas de la enfermedad de Parkinson. "Teníamos desarrollado el dispositivo, habíamos hecho ensayos clínicos en pacientes, pero no sabíamos cómo introducirlo en el mercado. Participar en la fase 1 nos ayudó a focalizar el volumen de mercado y los canales de distribución", ha explicado.

La fase 2 la consiguieron después de tres intentos en noviembre pasado. En este caso obtuvieron la subvención del 70% del proyecto. Según explica J. Manuel Moreno "la evaluación es muy subjetiva. Es importante poner las cosas fáciles al evaluador y, sobre todo, que revise la documentación alguien que no sea científico".

La próxima Lessons Learned será el día 5 de abril y hablaremos de estrategias de internacionalización. ¡Te esperamos!

 

Crónica de la anterior Lessons Learned:

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Lessons Learned

De izquierda a derecha, J. Manuel Moreno (Sense4care), David Rovirosa (ACCIÓ), Sílvia Ramírez (Biocat), Davide d’Amico (ZeClinics), Roger Gomis (Inbiomotion) y Melqui Calzado (CataloniaBio).