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Un sector optimista y al alza en tiempos de recesión

Septiembre finaliza con buenas noticias en el sector de las ciencias de la vida y la salud en un año en el que éstas, las buenas noticias, no se han prodigado precisamente. El Informe de la BioRegión 2020 – Retos en adelante, elaborado conjuntamente por Biocat y CataloniaBio & HealthTech, ha revelado que la inversión en las startups de Catalunya ha alcanzado los 120 millones de euros en lo que va de año, cifra que supera con creces los 112 millones conseguidos en todo el 2019. El otoño trae aire fresco –literal y metafóricamente– a la BioRegión.

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29.09.2020

Ni el coronavirus ha podido con la tendencia ascendente de un sector que lleva ya 5 años consecutivos superando la barrera de los 100 millones. Desde 2016, la cifra se ha ido incrementando a velocidad de crucero, casi un 3% de media anual. Pero el hecho de haber superado en 9 meses el récord del año anterior parece indicar que se ha apretado el acelerador. Y los agentes del sector lo saben. Durante la presentación del Informe de la BioRegión, se preguntó a los asistentes cuál creían que era el potencial de atracción de inversión del ecosistema para 2025. ¿La opinión mayoritaria? 500 millones.

La respuesta no sorprende a Jordi Naval, CEO de Biocat: “Disponemos de un pipeline de 41 terapias médicas en la BioRegión, Cataluña recibe más becas ERC que países como Finlandia y Dinamarca y este año se han iniciado 82 ensayos en el campo de la Covid-19, más de la mitad del total de España. Todo esto sin duda contribuirá a captar más inversión”.

 

Recoger el fruto de años anteriores

¿Ha jugado la pandemia algún papel en este cambio? A nivel macroeconómico, su influencia parece clara. “Ayer hablé con varios bancos de inversión americanos y me decían que nunca habían vivido algo así en sus 30 años de experiencia en banca de inversión. Mucho más que la burbuja del .com en el 99. Más transacciones, muchos inversores interesados en Bolsa, en rondas de cross over… Es algo sin precedentes”, relata Joël Jean-Mairet, General Partner de Ysios Capital, que matiza: “Otra cosa son las medidas del Gobierno americano, que es quien determina la temperatura del sector y que ha inyectado una cantidad ingente de dinero. Esta situación no puede durar ad infinitum”.

A nivel local, sin embargo, la opinión generalizada es que el SARS-CoV-2 no ha tenido nada que ver y que lo que vemos ahora es una fotografía del pasado. “Es fruto del trabajo de años anteriores”, opina Clara Campàs, Managing Partner de Asabys Partners. Montserrat Vendrell, partner de Alta Life Sciences, lo corrobora: “Hay muchos fondos, entre ellos nosotros, que el año pasado levantamos financiación y que este año se han materializado”.

Y lo han hecho, también, en rondas más grandes.

 

Un sector inmune a la crisis

El venture capital ha sido la principal vía de inversión en este 2020, acumulando 80,2 millones de euros en 25 operaciones. Eso significa que ha habido un 46,3% más de capital riesgo que en 2019, con apenas un 8,7% más de operaciones. La mejor ronda de 2020 hasta el momento se ha materializado en el sector biotec: Ona Therapeutics cerró una ronda en junio de 30 millones de euros –con la participación de Asabys Partners, Alta Life Sciences, Ysios Capital, el belga Fund + y el francés Bpifrance - Innobio 2– que es además la mayor ronda de serie A cerrada por una startup del sector de ciencias de la vida y de la salud en España.

“El biotec se ha capitalizado susceptiblemente este año y es un sector inmune a lo que ocurre en la economía global porque no genera ingresos, solo consume capital”, razona Jean-Mairet. “Si tenemos fondos con dinero fresco para invertir en biotec y sigue habiendo un número significativo de creación de empresas, ese dinero se invertirá en biotec. Esto tendrá un fin, pero a corto-medio plazo el capital riesgo irá muy bien”, vaticina. Vendrell, por su parte, opina que en este aspecto sí que podría haber un cierto efecto positivo de la Covid-19: “No lo veremos en 2020, pero pueden darse rondas más grandes, para que las empresas no tengan que estar haciendo fundraising en momentos como estos”.

En lo que coinciden los entrevistados es en el aumento del atractivo del sector salud de cara a los inversores. “Por una parte, la gente es más consciente de que la salud es un bien público necesario para que todo funcione. Y por otro los mercados y la Bolsa se hundieron, y las únicas compañías que repuntaron son las que cotizan en el entorno biotec. La farma, la medtec, la telemedicina, la innovación en salud… Son las que lo han arrastrado todo hacia arriba de nuevo. Los inversores han visto que la salud no es tan cíclica ni volátil”, argumenta Campàs.

¿’Burbuja’ de infecciosas?

Igual que la confección, la literatura o la gastronomía, la ciencia —y las empresas basadas en ella— no es inmune a las modas. ¿Supondrá este año el inicio de una burbuja de infecciosas y vacunas? “Me preocupa la covidización de la investigación –reconoce Luis Pareras, Founding partner de Invivo Ventures- porque todo el mundo quiere tener una línea abierta en tiempos de Covid, pero sólo debe hacerse si aportas valor. Para nosotros, ni aumenta ni disminuye el interés”, dice. Jean-Mairet admite que hay algunas propuestas “claramente oportunistas” y no siempre atractivas para los inversores. “Las vacunas son fármacos muy difíciles de desarrollar y no encajan con el capital riesgo por los tempos. Hay más oportunidades relacionadas con la inmunología y la Covid-19, pero hay que rascar y verificar si aportan un enfoque especial que haga que merezcan la pena”, explica.

Campàs, por su parte, sí que habla de una nueva “consciencia” sobre las enfermedades infecciosas, un “hermano pobre que ya se empezaba a revalorizar, y ahora más”. “Esto no quiere decir que todos vayamos a invertir en vacunas contra la Covid-19 –aclara-, pero sí en vacunas de segunda generación o en plataformas de producción para futuras pandemias”. Vendrell reafirma el alza de las infecciosas, pero más allá del coronavirus: “Los superbugs, la mejora de los test de antígenos… Este tipo de propuestas no se irán en un día, cogerán la ola”.

 

Tendencias y diversidad en la inversión

La Covid-19, sin embargo, no eclipsará al resto de ámbitos. Las enfermedades del sistema nervioso central, la salud mental o el digital health son algunos nombres que suenan con fuerza, junto al subsector estrella: la oncología. “La necesidad de predictores de evolución, de métodos para fortalecer el sistema inmunitario… Dentro del mundo de la medicina personalizada, la oncología será un gigante”, afirma Vendrell.

Las cifras lo corroboran: de las 25 rondas que ha habido en la BioRegión en lo que va de año, 4 han sido en el campo de la oncología (Ona Therapeutics, OneChain, Ability Pharma, Gyala Therapeutics), 4 en salud mental (2 rondas de ADmit Therapeutics, GoFasd y BrainGaze), 2 en enfermedades del sistema nervioso (InBrain Neuroelectronics, Accure Therapeutics) y 2 en infecciosas (Pulmobiotics, DeepUll).

 

Optimismo generalizado

En lo que no hay dudas es en que, independientemente de lo que contengan sus vagones, el tren del biotec, medtec y digital health sigue su curso y el motor no ha perdido potencia en un año aciago. “Nosotros este año hemos cerrado 5 operaciones, estamos a punto de anunciar una sexta y es probable que hagamos una séptima antes de finalizar 2020. Nunca habíamos hecho tantas tan rápidamente”, asegura Pareras. “Entre la Covid-19 y el verano puede que se ralentizara algo la presentación de nuevos proyectos, pero en septiembre la cosecha está siendo especialmente buena”, añade Campàs, cuyo fondo está a punto de anunciar el cierre de una nueva operación con una compañía en el extranjero, que establecerá una sede aquí. “Hay que potenciar otros modelos de atracción de la inversión”, asevera.

Tanto Pareras como Campàs son los que proyectan previsiones más optimistas para el futuro próximo. Su carta a los Reyes incluye cerrar 2020 con 150 millones de inversión en la BioRegión, en el caso de Pareras, y 200 millones en el de Campàs. Vendrell se muestra más cauta: “Quizá consigamos unos 15 millones más hasta finales de año, y en 2021 me gustaría alcanzar los 130-135, pero tenemos que ser realistas: los fondos que han protagonizado las últimas rondas grandes no harán fundraising este año, y el digital health aún protagonizará rondas pequeñas”.

Pareras apunta, eso sí, los deberes para el curso que viene. “Hace unos años, el objetivo era que la ciencia catalana produjera muchos papers y se consiguió. Ahora el foco debe estar en transferir tecnología. No lo hacemos mal, pero no tan bien como en investigación. Tocan políticas orientadas a transferir la extraordinaria ciencia que tenemos en Catalunya. Primero se transforma el dinero en conocimiento, y la innovación transforma este conocimiento en impacto social/dinero otra vez. Es importante cerrar el círculo", concluye.