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Nota de prensa

La biotecnología nos hará verdes: hacia un uso energético más sostenible

  • La biotecnología puede ayudar a sustituir los hidrocarburos derivados del petróleo, gracias al uso de materias primas renovables para producir biocombustibles
     
  • La biotecnología ha contribuido indudablemente al desarrollo y la producción de antibióticos como la penicilina y proteínas terapéuticas como anticuerpos monoclonales utilizados en muchos nuevos tratamientos contra el cáncer
     
  • Aparte de energía y biofármacos, los procesos biotecnológicos también ofrecen la posibilidad de obtener diversos productos químicos como biopolímeros
     
  • El uso de encimas ha tenido un impacto muy importante en los detergentes y un amplio espectro de biotransformaciones
     
  • CosmoCaixa acoge el 14 y 15 de febrero un encuentro de investigadores internacionales sobre las oportunidades de la biotecnología industrial para sustituir procesos químicos por otros más respetuosos con el medio ambiente, más eficientes y más sostenibles, convocada por B·Debate, una iniciativa de Biocat y Obra Social “la Caixa”
14.02.2017

Barcelona, 9 de febrero 2017 – En el mundo actual, la biotecnología se convierte en una oportunidad única para sustituir procesos químicos por nuevos procesos más respetuosos con el medio ambiente, más eficientes y sostenibles, basados en el uso de materias primas renovables. El uso de la ciencia y la ingeniería permiten desarrollar procesos industriales para impulsar una química más verde, tanto en la obtención de productos químicos como biocombustibles.

Además, la biotecnología industrial ofrece una oportunidad en el sector de la salud para producir de forma eficiente y segura fármacos más eficaces para enfermedades como las cardiovasculares, las infecciosas, las autoinmunes y el cáncer. La biotecnología ha sido clave para el desarrollo y producción a gran escala de antibióticos como la penicilina, y otros productos biofarmacéuticos, como las vacunas y los anticuerpos monoclonales usados para tratar el cáncer. Una de las empresas líderes del sector es Novo Nordisk, con más de 90 años de experiencia en el sector de la salud que comercializa en más de 75 países tratamientos para la diabetes, la hemofilia o la terapia con hormona del crecimiento.

Las nuevas tecnologías también permiten sustituir productos derivados del petróleo. A día de hoy ya existen plásticos fabricados a partir de carbohidratos. Al no estar fabricados a partir de hidrocarburos acostumbran a ser más biodegradables. Otros ámbitos de aplicación son los conservantes, los aditivos en la alimentación, los productos farmacéuticos de uso masivo como los antibióticos, etc. Por ejemplo, Neol Bio es una compañía que se basa en procesos biotecnológicos para la producción de oleo químicos, análogos de los petroquímicos derivados del petróleo, a partir del uso de microorganismos.

La biotecnología industrial permite desarrollar procesos basados en el uso de materias primas renovables de origen vegetal en sustitución de otras basadas en el petróleo y sus derivados, tanto por la obtención de biocombustibles como productos químicos. En Brasil muchos coches funcionan con etanol obtenido por fermentación a partir de azúcar mediante procesos biotecnológicos, eso permite compensar la escasez de petróleo del país y desarrollar una política energética propia.

CosmoCaixa acoge los próximos 14 y 15 de febrero un fórum de debate entre investigadores internacionales de diferentes ámbitos convocados por B·Debate, una iniciativa de Biocat y Obra Social “la Caixa”. Se pondrán en común las oportunidades que brinda la biotecnología industrial en un contexto de innovación responsable para la producción de biocombustible y productos químicos, así como el uso de recursos renovables, la elaboración de biofármacos y vacunas, o la respuesta global a las amenazas de la salud mundial, liderado por el departamento de Ingeniería Química, Biológica y Ambiental de la Universidad Autónoma de Barcelona.

Un futuro blanco y rojo

Hay dos grandes ámbitos de actuación de la biotecnología industrial. Por un lado, la biotecnología blanca se encarga de la producción de productos químicos y de energía. Por otro, la biotecnología roja se dirige al desarrollo de productos relacionados con la salud. La investigación en biotecnología industrial permite desarrollar bioprocesos a gran escala para producir este amplio abanico de productos de forma eficiente, basándose en materias primas renovables y con menor impacto ambiental. Los procesos químicos tradicionales suelen ser más agresivos con el medio ambiente que los biotecnológicos, ya que requieren disolventes orgánicos, presiones y temperaturas más elevadas y catalizadores de tipo metálico.

Por ejemplo, Clariant es una de las compañías líderes mundiales de químicos especiales para contribuir a la eficiencia energética a partir de materiales renovables, movilidad sin emisiones y la conservación de recursos limitados. La empresa Organobalance usa el conocimiento científico para desarrollar microorganismos y otros componentes naturales para conseguir productos útiles.

Los siguientes científicos están disponibles para atender entrevistas, previa petición:

  • Francesc Godia. Colíder del B·Debate, profesor en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Dirige un grupo de investigación en desarrollo de bioprocesos basados en células animales para la producción de biofármacos y vacunas. Responsable del proyecto MELiSSA, un proyecto de la Agencia Espacial del Espacio, para desarrollar tecnología de apoyo de vida para misiones humanas al espacio, como una base en Marte.
     
  • James Philip. Microbiólogo de formación, especializado en biotecnología industrial. Asesora las políticas de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) para impulsar industrias más respetuosas con el medio ambiente gracias a procesos biotecnológicos.
     
  • Eleftherios Papoutsakis. Profesor en la Universidad de Delaware (EE UU). Gracias a la biología sintética desarrolla microrganismos que actúan como catalizadores para conseguir reacciones químicas más rápidas que agilicen los procesos de producción de biofármacos.
     
  • Mathias Uhlen. Profesor de biología molecular en el Real Instituto de Tecnología (Suecia). Uno de los científicos que ha impulsado el Atlas del Proteoma Humano para desarrollar tratamientos más eficaces en cáncer así como en enfermedades cardiovasculares y otras.
     
  • Suren Erkman. Experto en filosofía, literatura y biología. Profesor en la Universidad de Lausana (Suiza), desde donde concibió el concepto ‘ecología industrial’ para referirse al área que busca asimilar los sistemas industriales a los ecosistemas naturales.

El programa detallado de B·Debate “Industrial biotechnology. Questions today for tomorrow’s needs” (Biotecnología industrial. Preguntas de hoy para necesidades del mañana) está disponible en este enlace.

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