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Científicos del IRB Barcelona y el IDIBAPS identifican una proteína que protege contra el hígado graso

El estudio abre las puertas a investigar estrategias terapéuticas para prevenir la enfermedad hepática más común en los países occidentales

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17.01.2017

Un equipo co-liderado por científicos del IRB Barcelona y el IDIBAPS del Hospital Clínic ha publicado un estudio en Nature Cell Biology que revela la función preventiva de la proteína CPEB4 contra el hígado graso no alcohólico, una patología del hígado producida por la excesiva acumulación de grasas en las células hepáticas con una creciente incidencia en los países occidentales y que puede desencadenar fibrosis, cirrosis y cáncer de hígado.

El trabajo abre la vía a estudiar nuevas estrategias terapéuticas para prevenir y combatir esta patología, aunque al ser investigación básica no tiene una aplicación clínica inmediata. "Se prevé un aumento de afectados de hígado grandes en las próximas décadas y el conocimiento básico de este problema médico es esencial para desarrollar terapias en un futuro", indica la co-líder del estudio, Mercedes Fernández (IDIBAPS). La obesidad, el estilo de vida o el envejecimiento están asociados a un aumento de su incidencia.

 

Resultados de la investigación

Los científicos eliminaron la proteína CPEB4 del hígado de ratones y observaron que, a medida que envejecían, los ratones desarrollaban hígado graso. Además, ratones jóvenes alimentados con una dieta rica en grasas y faltos de CPEB4 también desarrollaban esta condición, y más acentuada.

CPEB4 es esencial para dirigir la respuesta a estrés del hígado. En situaciones de estrés promovidas por ejemplo por una ingesta desmesurada de grasas, el retículo endoplasmático para sus funciones para restablecer el equilibrio celular. Es una respuesta de "limpieza" que está orquestada por CPEB4 y que, además, varía según las horas del día, siendo en humanos más intensa durante el día. En cambio, en ausencia de CPEB4, el retículo endoplasmático no puede activar la respuesta a estrés y los hepatocitos acumulan lípidos, produciendo el hígado graso.

Según el co-líder del trabajo e investigador ICREA del IRB Barcelona, ​​Raúl Méndez, conocer la función de CPEB4 en el hígado puede ser útil como valor predictivo para personas que tengan variantes patológicas de esta proteína y prevenir el desarrollo, por ejemplo, vigilando la dieta y las horas de ingesta. "También puede ofrecer pistas para desarrollar terapias que mejoren las tareas de limpieza del hígado", comenta Méndez.

Este estudio ha recibido financiación de la Worldwide Cancer Research Foundation del Reino Unido, la Asociación Española Contra el Cáncer, la Fundación Botín / Banco Santander Universidades, el Ministerio de Economía y Competitividad / Fondos FEDER y la Generalitat de Catalunya.

 

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Tinción en secciones de hígado de ratón. Muestran el hígado graso con acumulaciones de grasa, gotas de lípidos (en rojo) dentro de las células. En azul, los núcleos celulares - Imagen: © C. Maíllo, IRB Barcelona.

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