De tecnología a infraestructura: cómo la IA está reescribiendo el futuro de la salud

El sistema de salud europeo vive un periodo de transformación acelerada. El envejecimiento demográfico, el aumento de la cronicidad y la presión estructural sobre profesionales y recursos han situado la inteligencia artificial como una herramienta imprescindible para garantizar la sostenibilidad, la equidad y la calidad asistencial. Hace tiempo que era evidente que la cantidad de datos generada por los sistemas de salud —desde la imagen médica hasta las ómicas, pasando por los registros clínicos y los Real World Data— alcanzaría un volumen que exigiría nuevas capacidades de análisis e integración, más allá de las posibilidades humanas.
Esta nueva etapa no se explica solo por los avances tecnológicos, la madurez de los modelos generativos, la irrupción de la multimodalidad o el aumento de la potencia computacional. La inteligencia artificial ya no es una herramienta puntual, sino una infraestructura transversal capaz de reforzar decisiones clínicas, reorganizar flujos operativos, personalizar tratamientos y acelerar procesos industriales. En este contexto, la cuestión no es si la IA transformará el sistema de salud europeo, sino cómo y dónde se materializará esta transformación y cómo aprovecharla. Cataluña emerge como uno de los territorios europeos mejor posicionados, gracias a la combinación de activos científicos, clínicos y empresariales y a una gobernanza pionera de la IA en salud.
Europa marca el camino: inteligencia artificial con garantías
Europa ha apostado por un modelo que combina innovación y seguridad. El AI Act, primer reglamento global en inteligencia artificial, establece un sistema basado en el riesgo que clasifica las aplicaciones sanitarias como de alto riesgo por su impacto directo en la vida y la salud de las personas. Este marco exige transparencia funcional, trazabilidad de los datos, supervisión humana efectiva y procesos de validación continuada.
Este entorno no solo regula la IA: la convierte en un activo estratégico. Al ser un reglamento de la UE —y no una directiva— establece una regulación uniforme para todos los Estados miembros, evitando que cada país tenga que aprobar una normativa paralela. Aun así, habrá autoridades nacionales de vigilancia y organismos de notificación encargados de arbitrar la adecuación de los sistemas de IA.
En paralelo, el Espacio Europeo de Datos de Salud (EHDS) es una ambiciosa infraestructura de datos destinada a compartir, armonizar y reutilizar datos clínicos anonimizados y de calidad para impulsar la investigación, desarrollar IA y generar evidencia en condiciones de confianza. La combinación AI Act + EHDS debe crear un ecosistema europeo único: regulado, seguro e interoperable.1
A este impulso normativo se suma el lanzamiento de una sociedad profesional europea que contribuye a orientar y acelerar esta transformación. La Sociedad Europea de Inteligencia Artificial en Salud (ESAIH), con sede en Suiza, reúne a líderes del ámbito sanitario, de la industria y de la inversión para reforzar la colaboración, avanzar en el conocimiento y garantizar que la IA llegue con garantías a hospitales y entornos clínicos.
Jorge Juan Fernández, director de Innovación del Hospital Clínic de Barcelona y miembro impulsor fundador de la Sociedad, destaca: “La inteligencia artificial puede transformar la salud, pero solo lo hará bien si la utilizamos con criterio, evidencia y valores, maximizando las oportunidades y gestionando los riesgos. La ESAIH nace para poner la IA al servicio de las personas, conectar a clínicos, industria, inversores y reguladores, y hacer posible esta promesa. Queremos cubrir un espacio que nos falta en Europa”. La sociedad ha convocado su primera cumbre el próximo 12 de febrero en Cannes, en el marco de la 4ª WAICF (World Artificial Intelligence Conference).
Un sector preparado para escalar el impacto
La combinación de transformación operativa, innovación modular e interés inversor está configurando una nueva fase de evolución para los sistemas de salud. A la luz de los informes de McKinsey2 y de las conclusiones del World Economic Forum3, la IA en salud será uno de los sectores más dinámicos de los próximos cinco años. El crecimiento anual del mercado global supera el veinte por ciento, y las soluciones que adoptan IA modular —es decir, sistemas con módulos interoperables para diagnóstico, logística, manufactura o terapias avanzadas— avanzan más rápido y con menor coste de integración Esta arquitectura modular permitirá a los hospitales catalanes integrar, sustituir o ampliar soluciones sin recurrir a procesos de implantación largos y costosos. Para la industria, especialmente para el tejido de salud digital de la BioRegión⁴, abre la puerta a modelos de producto más escalables y exportables a Europa.
En logística y operaciones sanitarias, los modelos predictivos permiten anticipar la demanda de urgencias, ajustar el uso de los quirófanos, reorganizar camas y mejorar la eficiencia de las cadenas de suministro. Esta optimización no solo reduce costes; libera tiempo clínico y disminuye el estrés operativo. En manufactura biofarmacéutica, especialmente en ATMPs, la IA permite ajustar parámetros biotecnológicos, detectar desviaciones en tiempo real y garantizar la calidad en procesos GMP. Este avance es crucial para las terapias celulares y génicas, que dependen de procesos extremadamente delicados y significativamente distintos a los tradicionales de la industria.
El World Economic Forum estima que la IA puede reducir de forma sustancial los errores diagnósticos y mejorar la detección precoz de enfermedades graves, con un impacto directo en vidas salvadas y costes evitados. Esta es la dimensión más esperanzadora de la IA en salud, y una de las razones por las que gobiernos y organismos internacionales la consideran prioritaria.
Sin embargo, McKinsey alerta de un riesgo estructural: si la IA se adopta sin gobernanza, puede amplificar errores y automatizar imprecisiones. La capacidad de los modelos generativos para expresar información errónea con aparente seguridad es especialmente preocupante en contextos clínicos. La promesa de la IA es enorme, pero su riesgo también.
Mirada internacional: EE. UU. y China aceleran la curva
Estados Unidos mantiene una velocidad de adopción superior, impulsada por grandes hospitales que integran IA multisectorial y por un capital riesgo muy activo. La flexibilidad regulatoria norteamericana permite que nuevas soluciones lleguen rápido al mercado, aunque con un riesgo más elevado de desigualdades en el acceso.5
China, por su parte, ha desplegado una política de hiperescalabilidad que combina telemedicina masiva, manufactura biofarmacéutica inteligente y herramientas diagnósticas de bajo coste6. La IA en salud en China no es solo una aplicación tecnológica, sino una pieza central de la estrategia nacional: combina hospitales, datos, plataformas de salud digital y políticas públicas para crear un ecosistema altamente integrado. Su modelo, basado en la integración vertical y en el volumen de datos, ofrece velocidad y eficiencia, pero se sustenta en prácticas de gobernanza de datos que Europa no puede replicar. Estas dinámicas subrayan la necesidad de que Europa y Cataluña avancen con decisión, manteniendo sus principios pero adoptando una velocidad competitiva.
Cataluña acelera la adopción de IA en salud con un modelo pionero e interoperable
En el ámbito estatal, la Estrategia de IA para el Sistema Nacional de Salud (SNS) define un marco común que vincula a todas las comunidades autónomas con una visión compartida: incorporar una IA útil, fiable, humanizada y universal. Su implementación se basa en procesos de evaluación armonizados, sandboxes reguladores que permiten probar soluciones en entornos controlados y una apuesta clara por nuevos perfiles híbridos, como los clínicos con competencias en datos.
El acuerdo de financiación con las comunidades ha permitido impulsar iniciativas como la red interoperable de imagen médica, el monitorización remota de pacientes crónicos y la digitalización avanzada de los servicios asistenciales. Cataluña se ha situado entre las primeras comunidades en activar el despliegue7, demostrando una capacidad de adopción superior gracias a su experiencia previa en proyectos de salud digital y a la existencia de guías pioneras que alinean regulación, ética y práctica clínica.
Cataluña dispone de un conjunto de activos que la sitúan en una posición privilegiada: un sistema sanitario integrado y altamente digitalizado; hospitales con capacidad para generar datos de calidad y adoptar tecnología; centros de investigación biomédica que son referentes internacionales; y una BioRegión con +150 empresas que ya utilizan la IA como tecnología central. En palabras de Jordi Piera, director de la Oficina de Estrategia de Salud Digital del Servicio Catalán de la Salud, “no se trata solo de adoptar tecnología para innovar, sino de asegurarnos de que cada solución de IA aporte valor real a los profesionales y a los pacientes”. Y es que, afirma, “los factores clave son la integración con los flujos de trabajo existentes, la calidad de los datos, la formación de los profesionales y, sobre todo, que resuelvan problemas reales del día a día asistencial”.
El Observatorio de IA en Salud ha identificado decenas de casos de uso en despliegue, que abarcan desde el diagnóstico por imagen hasta la predicción de riesgo clínico, la gestión de listas de espera, la monitorización de pacientes, la planificación quirúrgica y la logística hospitalaria. La Fundación TIC Salut Social ha generado guías pioneras sobre IA generativa, lectura del AI Act, cualificación como producto sanitario y marcado CE, facilitando así una adopción con garantías. Este conjunto de activos crea las condiciones para que Cataluña actúe como territorio de ensayo (testbed) y de escalado en este nuevo capítulo de la IA en salud. Y no es menor que se haya aprobado recientemente la Estrategia IA Catalunya 2030.
Conclusión: llamada a la acción para la BioRegión
Uno de los activos más diferenciales de Cataluña es la presencia de la AI Factory del Barcelona Supercomputing Center – Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS), concebida como una infraestructura estratégica para acelerar el desarrollo y la escalabilidad de soluciones de IA de alto valor añadido. La AI Factory combina supercomputación, capacidades avanzadas de datos y un entorno de investigación aplicada, lo que facilita que la IA no se quede en fase de experimentación, sino que avance hacia productos robustos y transferibles. La capacidad de generar, entrenar y validar modelos masivos convierte la AI Factory en una plataforma clave para posicionar a Cataluña dentro de la arquitectura modular europea, así como en un punto de encuentro privilegiado para desarrollar soluciones de alto impacto alineadas con el AI Act y el EHDS, y a la vez un acelerador capaz de convertir la investigación en valor económico y sanitario tangible.
"Cataluña tiene una ventana de oportunidad real para consolidarse como nodo europeo de IA en salud. Dispone de un ecosistema de investigación de primer nivel, un sistema sanitario integrado y digitalizado, una base empresarial innovadora y una gobernanza pionera. Pero solo liderará si es capaz de dar el salto definitivo que separa la innovación piloto de la infraestructura sistémica", afirma Montserrat Daban, directora de Análisis Estratégico y Relaciones Internacionales de Biocat y miembro de la Comisión de Inteligencia Artificial del Departamento de Salud de Cataluña.
Esto implica reforzar las infraestructuras de datos, capacitar talento híbrido, seleccionar casos de uso de alto valor, conectarse activamente al EHDS y adoptar la arquitectura modular de IA. Europa ha puesto las reglas; España ha definido una estrategia; Cataluña puede demostrar cómo se ejecuta la transformación con ambición, rigor e impacto.
2The coming evolution of healthcare AI toward a modular architecture, McKinsey&Company, 2025
37 ways AI is transforming healthcare, World Economic Forum, 2025
4Informe de la BioRegión de Cataluña 2024, Biocat, 2025
5AI Adoption In Healthcare Is Surging: What A New Report Reveals, Forbes, 2025
6AI & Health in China: An Essential Overview, China Health Pulse, 2025






