La sostenibilidad gana peso estratégico en la BioRegión de Cataluña
Por sexto año consecutivo, Biocat recopila iniciativas de organizaciones de la BioRegión de Cataluña con un doble objetivo: visibilizar las buenas prácticas que ya se están aplicando y contribuir a extenderlas a más ámbitos del sector. La selección de este año refleja un cambio de perspectiva: la sostenibilidad gana peso en la estrategia de las organizaciones y empieza a traducirse en cambios concretos en la práctica asistencial, los laboratorios y los procesos productivos. También aumentan las iniciativas que buscan coordinar esta transformación y dotarla de herramientas comunes.

De la práctica asistencial a la estrategia hospitalaria
La sostenibilidad también puede incorporarse a la forma en que se administran determinados tratamientos. En el Servicio de Diálisis del Hospital Clínic Barcelona, las medidas implantadas durante la última década incluyen la optimización del líquido de diálisis, la automatización de la planta de aguas, la digitalización de procesos, la mejora de la segregación de residuos y el uso de equipos más eficientes. También se promueve la diálisis domiciliaria y la optimización de los desplazamientos de pacientes y suministros. En 2025, el servicio redujo un 22,35 % las emisiones de CO₂ respecto al año anterior —unas 18,7 toneladas menos—, a pesar del aumento de la actividad asistencial. También consumió 559 m³ menos de agua y ahorró 62.012 kWh de electricidad.
La farmacia hospitalaria es otro ámbito con margen de actuación. En el Hospital de Viladecans, el servicio promueve la sustitución progresiva de algunos inhaladores presurizados, que utilizan gases propelentes HFC, por dispositivos de polvo seco, que prescinden de estos gases, siempre que las características del tratamiento lo permitan. La iniciativa se enmarca en una visión del ciclo completo del medicamento, desde la prescripción hasta la gestión de los residuos.
En el ámbito de los laboratorios clínicos, el Hospital Universitari de Mollet obtuvo en 2025 la certificación Green & Sustainable Laboratory, otorgada por la Federación Europea de Química Clínica y Medicina de Laboratorio. Fue el primer hospital de España en obtener esta certificación para su laboratorio clínico.
Esta transformación también requiere cambios en la gestión de los hospitales y de sus servicios. El Hospital Universitari MútuaTerrassa ha recibido la medalla de oro en sostenibilidad ambiental de la Federación Internacional de Hospitales por su segundo Plan de Acción Climática. El plan agrupa 126 iniciativas en doce ámbitos, como las infraestructuras, la farmacia, la digitalización y la investigación, e implica a equipos clínicos, técnicos y administrativos en su despliegue.
Por último, a escala de sistema, el Institut Català de la Salut ha impulsado el reto Menos guantes, más sostenibles, que promueve el uso de guantes cuando son necesarios para la seguridad asistencial y evita su uso innecesario. El objetivo es reducir su consumo un 10 %; si se consigue, el ICS estima que podrían evitarse 375 toneladas de CO₂ cada año.
Laboratorios: menos consumo y más circularidad
La investigación también podría contar con un marco común: la Generalitat prepara la primera estrategia catalana de sostenibilidad para los centros de investigación, con medidas de formación, eficiencia en el uso de los recursos e incentivos adaptados a cada disciplina. La propuesta se presentará entre finales de 2026 y principios de 2027. Mientras tanto, los laboratorios de los centros de investigación, empresas y hospitales siguen impulsando iniciativas para reducir, principalmente, el impacto del consumo de agua y energía.
En el Parc de Recerca Biomèdica de Barcelona (PRBB), la recogida selectiva de plástico rígido ha permitido recuperar 1.870 kg de material desde junio de 2025, principalmente cajas de puntas y tapones. El plástico se transporta a una planta de Esparreguera, donde se transforma en pellets que pueden reincorporarse a la cadena productiva. La iniciativa, surgida del grupo de sostenibilidad del Parque, cuenta con la colaboración de EINA Inserció Laboral y combina la recuperación de materiales con la inclusión laboral.
En el Centre Esther Koplowitz del IDIBAPS, diversas medidas implantadas han reducido el consumo de agua en cerca de 800.000 litros entre 2024 y 2025. Entre las actuaciones destacan la instalación de aireadores, el ajuste de las cisternas de los lavabos y la renovación de los equipos de agua pura por modelos más eficientes. El análisis de los consumos también ha permitido identificar dónde se concentra la demanda: el 71 % corresponde a los lavabos y los grifos.
La sostenibilidad también forma parte de la planificación de los espacios de investigación. El Parc Científic de Barcelona (PCB) ha aprobado su segundo Plan de Sostenibilidad, para el periodo 2026-2030, con prioridades como el uso eficiente de los recursos, la resiliencia de las infraestructuras y la implicación de la comunidad del Parque. Paralelamente, ha propuesto a las entidades que trabajan en él agrupar los pedidos a proveedores habituales para reducir los desplazamientos de mercancías.
Producción farmacéutica y diseño de los medicamentos
En la industria farmacéutica, la acción ambiental se extiende desde las plantas de producción hasta el diseño de los medicamentos y sus envases. La reducción de emisiones y consumos convive con iniciativas para aprovechar mejor los recursos y ajustar los formatos a las necesidades reales.
Towa International, que tiene una planta de producción en Martorelles, ha reducido desde 2019 un 66 % las emisiones de gases de efecto invernadero de los alcances 1 y 2, un 31 % el consumo de agua y un 19 % los residuos generados, según datos de la compañía. Entre las medidas aplicadas figuran el uso de electricidad renovable, la generación de energía fotovoltaica, la reutilización de agua y la optimización de procesos y materiales. De cara a 2030, se ha fijado nuevos objetivos de reducción de emisiones, consumo de agua y generación de residuos.
Reig Jofre también trabaja en la eficiencia hídrica en su planta de Sant Joan Despí. Según la estimación recogida en su informe de sostenibilidad de 2025, el centro recupera y reutiliza cerca de 20.200 m³ de agua al año procedente de los procesos de purificación. Este volumen equivale aproximadamente al 30 % del agua suministrada a la planta en 2025.
Las certificaciones y los índices de sostenibilidad también pueden reflejar cómo las empresas incorporan criterios ambientales, sociales y de gobernanza a su gestión. ESTEVE ha obtenido la certificación B Corp, que evalúa el conjunto de la organización según estándares de impacto social y ambiental, transparencia y responsabilidad empresarial.
Grifols ha obtenido la categoría Platino de EcoVadis, con una puntuación de 92 sobre 100 en el ámbito ambiental. En 2026, además, ha renovado su presencia en los índices Dow Jones Best-in-Class World y Europe. Estos reconocimientos valoran diversas dimensiones de la sostenibilidad corporativa y complementan los datos sobre acciones y resultados ambientales de las compañías.
El ecodiseño de los envases permite introducir criterios ambientales desde la fase de diseño: reducir material, optimizar formatos o facilitar su reciclaje, siempre que se preserven la calidad y la seguridad del medicamento. Según datos de SIGRE, desde el año 2000 la industria farmacéutica ha impulsado más de 3.300 iniciativas de mejora ambiental, aplicadas a más de 1.000 millones de envases. Actualmente, uno de cada tres medicamentos comercializados en España incorpora alguna medida de ecodiseño en su envase.
Otra actuación sobre los formatos busca ajustar el tamaño de algunos envases de antibióticos a la duración habitual de los tratamientos. La medida pretende reducir los sobrantes en los hogares y favorecer un uso más adecuado de los medicamentos, con beneficios también para la salud pública, como la prevención de la automedicación y de las resistencias a los antibióticos.
Buenas prácticas en startups y fondos de inversión
Los fondos de inversión también pueden incorporar criterios de impacto en el acompañamiento a las empresas. Ysios Capital aplica su metodología propia Y-mpact, medida con el Y-score, y realiza un seguimiento del desempeño ESG de las compañías de su cartera. La entidad también ha desarrollado una guía para que estas empresas puedan medir su huella de carbono.
Ship2B Ventures, por su parte, mide y publica el impacto de las empresas de su cartera. En su informe de 2025, con datos acumulados hasta julio de ese año, atribuye a cinco startups participadas la reducción de 5.672 toneladas de CO₂, y a una de ellas un ahorro de 17,8 millones de metros cúbicos de agua. Los datos corresponden al conjunto de la cartera del fondo e incluyen iniciativas de diferentes sectores.
Entre las startups de la BioRegión de Cataluña, Vytrus Biotech, empresa biotecnológica ubicada en Terrassa especializada en ingredientes de origen vegetal, ha calculado, verificado e inscrito en el registro del MITECO su huella de carbono de 2024: 358,66 toneladas de CO₂ equivalente. En 2026 también ha obtenido la medalla EcoVadis de Oro, con 83 puntos sobre 100 y una puntuación de 93 en el ámbito ambiental.


